Meter mano en el autobús

Meter mano en el autobús
En un autobús lleno a más no poder, un tío empieza a sobar descaradamente los pechos de una señora.
Y ésta, visiblemente turbada, exclama:
- Oiga, ¿no podría meter la mano en otro sitio?
- ¡Señora… no me tiente, no me tiente...!

No hay comentarios:

Publicar un comentario